lunes, 9 de noviembre de 2015

Carta abierta a un general del Aire:

Millones  de españoles  nos hemos enterado que Ud. señor Rodríguez,  ex - jefe de la JEMAD (Estado Mayor de la Defensa),  casi de prisa y corriendo, deja Ud. el uniforme de militar sin estar del todo retirado de las Armas,  para emerger en la Política española, tan  necesitada, por cierto,  de políticos clarividentes, de estadistas de altos vuelos y de ciudadanos sensatos. Pero Ud. parece que se ha dejado tentar,  más por un efecto doméstico, una “ volaera”,  que por un sentido patriótico y de coherencia profesional.  Se ha convertido Ud. en un paisano civil  que actúa de rodrigón partidista en estas próximas elecciones generales de Diciembre de 2015. 

 Ud. ha fichado  por  “PODEMOS” y el  joven  profesor de Ciencias Políticas no se corta la coleta para afirmar que Ud. sería su Ministro de Defensa, en su  ensoñado  gobierno.   Deduzco,  como resultado de su propia acción que  Ud. discrepaba en su fuero interno de lo que aparentaba   y fingía aceptar  como  irrenunciable las propias Ordenanzas  Militares. Por cierto  RR. OO. Militares  que Ud. imponía y exigía  a más de un  subordinado,  cuya castigada  “indisciplina”  consistió en   recordar a la ciudadanía y a los “padres de la Patria”  los dos  primeros  artículos de la Constitución  española,   que   Ud. mismo  prometió, por su honor, defender.

 Ud.  ha hecho daño a las FF. AA.  por  la forma subrepticia de actuar,  involucrándose  en  la vida política  antes de tener el retiro,  estando todavía en la reserva  como miembro también  de  la Real Orden de  San Hermenegildo,  de la que dimite fuera de tiempo. Pero la ocasión  se presentaba  ante la tentación  de PODEMOS:  es decir, poder  llegar  al ejercicio de la Política,  su  comprensible  aspiración,  pero con paradójica  incoherencia añadida,  en  un partido  inicialmente antisistema. 

Pero  las formas  y las formalidades  de un alto militar como Ud.,  de  altísima  graduación y responsabilidad social, no las puede escamotear en vano. Me recuerda  su propio comportamiento a otras actitudes humanas de la vieja y dramática historia de España que vivió la generación de su padre y  del mío.  Memoria Histórica,  que olvidamos  estúpidamente  cuando no nos interesa recordar.

 Le ha faltado  a  Ud. discreción y paciencia y le ha sobrado ímpetu,  que podría  haberlo  entregado  a   coyuntura más noble para su país en estos momentos que pueden ser  aciagos para España.  Siendo subordinado del Capitán General de las  Fuerzas Armadas,  el Rey,  supongo  debía haberle informado; tampoco  lo ha hecho  al ministro de Defensa  Sr. Morenés,  ni al Jefe de Gobierno,  sumido en  afrontar  una  sedición separatista de la élite convulsa y jacobina   de la Comunidad catalana, entre otros graves problemas.

Un mal ejemplo el suyo  que puede abrir la espita  a  otras  actitudes militares  de signo contrario que han sido funestas en los dos últimos siglos de nuestra  Historia, con  espadones de antaño.

 Ud.,José Julio Rodríguez -  no tan excelentísimo  señor - ,  “un militar de  aviación,  de prestigio y competencia”, según expresión de la ministra  civil de Defensa,  Carme Chacón,  (¿Qué va a decir ella sino…? )  ¡Con qué cara se habrá quedado  el  eximio estadista, ex jefe de  Gobierno,  de su propio apellido.  Pero  quédese tranquilo  Sr. Rodríguez: habrá almas caritativas  que  piensen  que  el aviador puede enmendar y “centrar”  al joven profesor  de  Ciencias –PO, -aspirante a llevar en altos vuelos  el destino de España. ¡Están aviados!


La verdad es, según mi parecer, que  pese  a  ese  “cohete” llamativo y publicitario que quieren rentabilizar los que aspiran al PODER - los podemitas - ,  no les va a beneficiar  la captación de su prestigio  hipotético - ¿las bases  no rumiarán? - ni a Ud.  general  Rodríguez  va a recaerle sólidamente  gloria  y honores: Siempre saltará a nuestra conciencia  la  histórica sentencia , propicia para  este tiempo que vivimos: “Roma no paga traidores”.    






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