lunes, 26 de enero de 2015

VIVENCIAS DULCES DE AYER, REFLEXIONES AMARGAS DE HOY

La última entrada del blog  “yo soy Charlie Hebdo”,  contra  los terroristas islámicos en Paris, ha sido también por propia indignación y condena  pero  quizá de más lenta exposición  porque me llevaba a suscitar recuerdos  del  pasado.

Hoy  hago  auto-reflexión  de  por qué  llegan al crimen y a la venganza  esas  “cabezas no pensantes”  de  órbitas religiosas., de países en los que he vivido. ¿Quiénes son  los animadores  responsables,  a  niveles superiores?  Me tranquiliza saber que los  Servicios de Inteligencia de mi país y de sus aliados tienen  información al respecto.

A nuestros  ojos,   esos   “creyentes” vengativos   traicionan  el  sentir verdadero del  Islam que se ve envuelto  en amenazantes vientos violentos ( la  yihad combativa y cruel)  impropios  de su esencia  tolerante  con otros  credos religiosos. También los cristianos, olvidando  el sublime  mensaje  de  Jesús  de Nazareth,  han cometido  tropelías  inconcebibles  en muchos momentos  de la Historia.

Me gustaría  suscitar  vivencias  del mundo  musulmán  a partir  de recuerdos  de mi infancia : Mi  padre,  peninsular, mi madre , ceutí:  En  ese  promontorio  africano separado de Europa por el Estrecho de Gibraltar empecé a caminar .  En la españolizada  Ceuta,  de muy niño  veía por el Monte Hacho,  a  las madres marroquíes  transportando a sus bebés, en  las espaldas,  con blancas sábanas bien adosadas, mientras a otro de sus pequeños , a  gritos, se le escapaba  una  pelota  de goma, sendero abajo, llorando  sin consuelo. Había en nuestra  convivencia  un ambiente cariñoso,  familiar, vecinal. “Adiós, paisa!”.
Viviendo en  Cádiz,  veía  deambular por sus calles a soldados extraños ; eran del Tercio de Regulares  del Protectorado  español  y  les decíamos  “ja, morito , ja! “ en demanda de una moneda  -  “perra gorda”  -,  con la cual  nos  comprábamos una suculenta  torta de azúcar, que  no tuvimos tiempo de degustar:  otra  segunda “ torta”, ligera azotaina, me advino  de improviso, sin  muchas  explicaciones,  de la mano de mi madre , indignada  y asustada  por   mi atrevida  e inquietante  conducta  mendicante.  Señalo  mi inconsciencia de que  España  había salido  de una  trágica guerra civil y aquellos soldados marroquíes  allí instalados  producían cierto respeto.

Me  acuerdo ya,  jovencito, en  Galicia, 1945- 46, de aquel  Capitán General , marroquí,  que gobernaba  la región militar,  nombrado por el  Generalísimo  gallego; se llamaba Mohammed  Ben Mizzian  y  tenía un historial  impresionante.  Fue  uno  de los organizadores  de la famosa guardia  mora de Franco, que según  la superstición de las cábilas, de  la guerra del Rif,   poseía  ·baraka”,  suerte especial  ante las  balas que no le hacían blanco.

España  tenía muy buenas relaciones con el mundo árabe, no tanto con el judío,  salvo en  lo que respecta a los sefarditas, por su  acervo español. En el Instituto de Ferrol  el profesor de Historia nos introdujo  en algunos aspectos de la historia medieval , de  árabes y judíos,  y del  reino nazarí  granadino, en particular.

Una  fase más adelante,  en granadina vida universitaria, descubro  la Alhambra  deslumbrante  junto al acervo cultural y artístico de la Granada renacentista y barroca. Comencé a estudiar  dos cursos  de árabe, sin  profundizar,   decidiéndome por la especialidad de Historia.  Error  mío de perspectiva, pues no podía imaginar que quince años después  sería  profesor  en Marruecos, y la lengua árabe me hubiera sido muy útil a todos los efectos. Tuve  la sensación  de que  mis genes   se encontraban  cómodos  en esa  novedosa  convivencia  en la que colaboré  con el  Legado Andalusí  que  había fundado  el  ilustre granadino Jerónimo Páez con la Junta de Andalucía.

Quizá ha faltado al Estado español, incluso a los Estados de la UE,  más  atención y estímulo  a  la difusión  del  árabe y lenguas vernáculas  bereberes ( Tamazight y Chelja ) en los medios  más  apropiados y sensibles de sus  respectivas  Administraciones con  los países del arco mediterráneo. Quizá ha faltado medios y también clarividencia.

Previamente,  en Francia y Centro- Europa  capté, en la década 70- 80,  la  realidad  de  los fenómenos  de la emigración  y  los problemas  que  a  la larga se iban a producir.  En Lyon, leía  una proclama protestona   que  decía “Ne touche pas mon pote!”:  No toques a mi amigo. Era la solidaridad con el mundo emigrante.  Era  un problema de convivencia y de  posibles  consecuencias que empezaban  a  preocupar.  Crecía  lo que  se  iba a expresar como  ventajas y problemas de la emigración  y  de xenofobia  incluida.

Por otra parte, el mundo  árabe  después de lI Guerra Mundial  salió   de su aparente sopor, dolido  por las potencias, antaño colonizadoras,   que  lo habían utilizado en sus luchas imperiales.  El tema palestino  de más medio  siglo  de conflicto, patente o latente,  iniciaba un  camino del  resentimiento.


De un tiempo  a una parte  la  ciudadanía  mundial  ve decepcionada   que  tras la caída del muro de  Berlín  y el  final  de la “guerra   fría”,  el  mundo  no  se abría a una era  de paz y prosperidad.  El  siglo XXI  se  despierta  con los  horrores  del ataque  a  Nueva York , a Madrid, y a otras capitales  y ciudades del mundo y el hecho dramático es que esos crímenes provenían   de islamistas radicales fanáticos “, sacrificados y bienaventurados en nombre de Alá”. El mundo retrocedía en siglos a la barbarie.El  terrorismo  con adjetivo  y objetivo es  una grave amenaza  a nivel  global  -    entre otros graves problemas existentes,  a escala europea  y mundial. Son éstos, los temas esenciales  a abordar, más allá  de preocupaciones domésticas,  por muy principales que nos parezcan.

El criminal atentado  islámico , publicitario en Paris, entre otros recientes, que se están  dando  en  el mapa geo-estratégico euro-africano - en  el  que  España está  involucrada, dentro y fuera , también, de sus fronteras - ,  deben  incitarnos a  los españoles  y europeos,  en general , a  ser  más conscientes hoy,  del  mundo en el que  vivimos y a no despistarnos, sobre “galgos y podencos”,  discutiendo bizantinamente - “sobre el sexo de los ángeles” -  cuando están  ellos, “los justicieros”  y  sus padrinos,  decididos a cortar nuestras bien- pensantes  cabezas. Es muy importante saber y reflexionar qué pasa y qué nos pasa, si es verdad que algo grave pasa.











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