A mis amigos blogueros les pido excusa de mi parón comunicativo, de este silencio durante el año 2017 por motivos familiares que han concitado toda mi atención. No obstante mi espíritu compartía solidariamente los problemas que han acuciado a la Humanidad, mis coetáneos de este siglo XXI tan abierto a sus primeras ilusiones y decepciones, así como a lo que respecta más a Europa y a esta España nuestra, cuya Constitución consensuada y votada en Democracia por amplia mayoría del pueblo español en 1978, la definió como "Patria común e indivisible de todos los españoles".
Este afán intento mantenerlo pese a otras sugestiones que son propias de interés profesional y anímico como el intentar elaborar la continuación del libro ·Crónicas y Confidencias de mi ayer· ( España. 1939-1972), que está presentado oficialmente con el juicio académico favorable, editado y en curso en librerías granadinas y que espera la sanción de los lectores interesados por el aspecto autobiográfico dentrp de la intra-historia española contemporánea.
Permitanme expresarle mis mejores deseois y felicidad oara el año 2018.
martes, 16 de enero de 2018
martes, 5 de diciembre de 2017
miércoles, 29 de marzo de 2017
Ráfagas del recuerdo del año 2016
El 20 de Enero de 2017,
contra todo pronóstico en España y Europa, Trump
es elegido presidente de los EEUU
- siendo el número 45 de la lista de presidentes de los EEUU. En efecto, fue un
hecho inesperado, derrotando a la representante del partido demócrata, Hillary Clinton (esposa del ex-presidente Bill Clinton), apoyada por el presidente saliente Barack Obama. El magnate y poderoso empresario tuvo ante sí enfrentados a
influyentes medios de comunicación, entre ellos el prestigioso New York Herald
Tribune. El personaje, que a veces parece cómico, se muestra desafiante ante el establishment,
produciendo inquietud sus amenazas reiteradas a árabes y latinos, especialmente
mejicanos. La película acaba de empezar y no sabemos cómo acabará en estos
cuatro años de ejercicio presidencial.
Son muy positivos los viajes
del Papa Francisco, más popular cada vez ante las masas, estableciendo a
los fieles católicos el Año Santo de la Misericordia. El Papa visita países con
problemas internos como Méjico (realzando la devoción a la Virgen de Guadalupe)
y así mismo pendiente de la crisis política y económica de Venezuela con un
intento de arbitraje entre el presidente Maduro y su gobierno contra la
oposición y viceversa.
En la otra cara del Globo, en pleno verano siguen los atentados en Oriente Medio, tanto en
Europa con el terrorismo yihadista en Niza así como en Turquía, Pakistán, etc,
a lo cual se añade la crisis de los
refugiados por ese conflicto en Oriente Medio, mitigado en lo que es
posible a sus medios por la gran obra benéfica Acnur. Y como respiro de
entretenimiento deportivo y salpicado por problemas internos nos queda el
recuerdo de los Juegos Olímpicos de
Brasil que terminará en triste dato por el “impeachment”, es decir, la
caída de la presidenta de Brasil - Dilma Rousseff.
Por si fuera poco, en ambos lados del Atlántico, en Europa,
el Reino Unido no olvidará el fenómeno del euro-escepticismo hecho carne ya en
Europa, tras el resultado de las elecciones provocadas por el Primer Ministro
Cameron que lleva al Brexit, es
decir, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, cuyo corolario no quedará
resuelto antes de dos años, con todos los problemas inherentes que pueden
repercutir en los restantes 27 estados miembros de la Unión, en la que nosotros
estamos inmersos con todas las consecuencias.
No estamos exentos de ciertos incidentes racistas y xenófobos que se producen en los miembros de
la misma UE y de España. Del euroescepticismo de un pasado reciente, grupos
políticos europeos se dejan tentar hacia la eurofobia.
lunes, 20 de marzo de 2017
Ráfagas de recuerdo del año 2015
En general nos queda el recuerdo, a los habitantes de este
planeta azul, de las tragedias provocadas por el cainismo humano como por
ejemplo los atentados de la yihad islámica en París, como citamos en entradas
anteriores; o tragedias provocadas por la naturaleza como el terremoto de Nepal
también citado previamente.
Hay elementos que podemos seguirle con visión positiva o
negativa, por ejemplo: la reapertura de
embajadas de EEUU en Cuba, después de 54 años de aislamiento y
confrontación. Positivos también han sido los
acuerdos de EEUU con Irán, respecto a la proliferación del arma
nuclear. Visión no aceptada del todo es
la proliferación en el área cultural occidental de matrimonios entre personas del mismo sexo, para unos normal
espacio de libertad, para otros preocupación de futuros problemas. Positivo es
la confirmación de la OMS con respecto a declarar que la epidemia del ébola en Liberia ha terminado, tema que en España produjo
un gran impacto como pudimos ver en entrada anterior. También muy positivo el
saber que la ciencia espacial sigue su curso de investigación y nos ofrece la
noticia del envío de una nave espacial
de la NASA al planeta Plutón. Cosas negativas nos produce la noticia de la escapada del narcotraficante Guzmán,
alias el Capo, de la prisión federal de Méjico, que afortunadamente durará poco tiempo. Por otra parte, opiniones
diversas se toman con carácter positivo y negativo, el caso de Trump, el magnate que intenta presentarse a las elecciones arremetiendo contra la política de Obama y en
especial con los mejicanos. A una gran
capa de la sociedad americana logra convencer y al resto del mundo libre le
crea una desazón impresionante. Finalmente, para no extenderme más, el Papa Francisco visita las Naciones
Unidas y oficia una misa en el Madison Square Garden de Nueva York. Es el
cuarto Papa después de Pablo VI, que viaja a EEUU en 1965. Esto es, resumiendo,
el contexto internacional en el que España sigue con Rajoy al frente del
gobierno del PP, intentando resolver problemas graves del país, del que hemos
hablado anteriormente y tendremos ocasión de proseguir. sábado, 7 de enero de 2017
La interrogante ante 2017
En el aspecto nacional, la política interior española se estanca
y corre riesgo de alterar la convivencia civil.
La negatividad de la oposición de izquierda en el Parlamento,
dirigida por el Secretario General del PSOE y aspirante a la presidencia del
Gobierno es absoluta. Al presidente del Partido Popular y del Gobierno, Sr.
Rajoy, se le niega el pan y la sal. La infantil expresión <<no es no>> y la frase “Rajoy
tiene que marcharse” cierra toda capacidad de diálogo, que desacredita no solo
las encuestas sino también las últimas elecciones, dejando en evidencia la
oposición surrealista del joven y poco experimentado Pedro Sánchez, lo que a la
larga se va a traducir en su propia caída y la crisis del partido heredero de
aquellas elecciones de 1982, que dieron la mayoría absoluta a Felipe González
con dos centenas de diputados.
¿Quién puede olvidar el debate, face à face, entre Pedro
Sánchez y el presidente Rajoy cuando aquél le dice a éste que es una persona indecente,
a un presidente del Gobierno de España a los ojos de los ciudadanos y del mundo
entero?
Entre los emergentes de la “nueva política”, el grupo C’s de
Albert Rivera muestra realismo y sensatez política, mientras el grupo de
Podemos encabezado por Pablo Iglesias cree encontrarse a las puertas del sitio
de Troya o de un posible pacto de San Sebastián del s. XXI, acompañado de algún
Teniente General que había servido a las órdenes de Su Majestad Felipe VI.
Mientras tanto ha sido un año de gobierno de un ejecutivo que
podía llamarse provisional, con pérdida de tiempo para la acción política y de
tranquilidad ciudadana, en tanto que el Reino presidido por el joven Rey Felipe
se veía agobiado por problemas nacionales de alto calado, que amenaza la unidad
de España y la seguridad del país por las crisis económicas y sociales, y el
peligro exterior de la yihad islámica terrorista.
Y así hemos llegado a ver el fracaso que el anterior
Secretario del PSOE ha conducido a su propio partido, en el que cree que es
posible reconquistar. El Partido Socialista Obrero Español ha mostrado realismo
y el próximo congreso, a finales de primavera o principios de verano, será
decisivo para el histórico y gran partido constitucional, un pilar o una de las
columnas del Estado que surgió con el pacto de 1977 y la Carta Magna.
He de esperar que el “morbo gótico”, plaga que a veces ataca
a la conciencia española, no sea más que una referencia. Lo que ocurre en Europa
y el mundo debe hacernos reflexionar a los españoles que España tiene que
estar en su sitio y los españoles, responsables cada uno ante el futuro colectivo.
Mientras esto sucedía, observando el presente, nosotros sin
perder de vista el futuro volvíamos nuestra mirada al pasado: mi pasado más
próximo, el que va de la posguerra civil y la dictadura franquista al año 1972,
en que empieza a verse la apertura que llevará tras la muerte de Franco a la
Transición Española. Es decir, es una meditación, en voz alta, de un libro que
pongo en conocimiento de mis amigos blogueros, ya disponible en las librerías de Granada, cuyo título es: “Crónicas y
confidencias de mi ayer”, que ojalá sea el inicio de una trilogía que cerraría
un ciclo histórico y el propio ciclo de mi vida.
domingo, 26 de junio de 2016
España y Europa en la encrucijada: 2016
Desde pasada la Navidad de 2015, tras las elecciones
generales del 20 de Diciembre, entré en una especie de letargo producto del
calentamiento de algunas neuronas soñando que iba transportado desde 0 (es
decir la Tierra) al infinito (es decir el Universo). Me sentía como trasladado
en un carro de fuego al modo bíblico del profeta hebreo Elías o como terrícola
al estilo del astronauta ruso, Yuri Gagarin, pensando que tal vez habría
huellas de un Dios que el soviético dijo no vislumbrar ni constatar.
Yo creía ver el asteroide donde el Principito según narra
Saint-Exupéry, que con infantilidad y espíritu transcendente superaba nuestra
melancolía. No me es posible saber cuánto tiempo había transcurrido, de forma
que me dio tiempo a situar las páginas de treinta años de mi vida, en el siglo
XX, para ser publicadas en próximo libro. Espacio y tiempo, términos puestos en
cuestión, combaten con las llamadas ondas gravitacionales, que nos lleva al
tema de nuestra anterior entrada de blog.
Cual Alonso Quijano recupero la realidad y al mismo tiempo
pensaba como Calderón de la Barca que la vida es un sueño. Por eso llego justo
a tiempo para saber que tras aquellas elecciones del 20 de Diciembre de 2015,
en España no fue posible un gobierno democrático salido de las urnas. Cuatro
meses de gobierno en funciones del Partido Popular, de Rajoy, llevaba la
responsabilidad de Estado mientras los problemas nacionales seguían girando con
el Globo mismo. Y en este planeta azul seguían sucediendo acontecimientos
producidos por la Naturaleza y por la misma Humanidad, en presencia del Bien y
del Mal, y como Humanos víctimas o verdugos.
¡Cuántos sucesos positivos y negativos pueden darnos las
hemerotecas y nuestra propia memoria personal y colectiva! Por ejemplo, cosas
que producen dolor y preocupación, por todos los rincones del planeta, y que
nos hieren más cerca en nuestra propia proximidad geográfica. ¡Y cuántas otras
de bellas emociones y de magnífica solidaridad igualmente esparcidas por el
Globo!
Después de la II Guerra Mundial, el mundo y en concreto la
Europa flagelada vio el sueño de una Europa de ciudadanos y de patrias en
unidad de destino común. En nuestros días, del próximo Oriente vienen
llamaradas del desierto; Europa se conmueve y algunos países tienen la
tentación de aislarse de ese destino. Por ejemplo, el Reino Unido acaba de votar
su salida de la Comunidad Europea (BREXIT), lo que muestra decenas de años
después de la muerte de De Gaulle que la petición del genial estadista francés
tenía fundamento cuando se oponía a la entrada de Gran Bretaña como miembro de
la Unión Europea. ¿Reino Unido vs. Reino Desunido? ¿Y el resto de Europa qué?
Mientras tanto en España, tras ese interin de gobierno en
funciones del PP, volvemos a las elecciones de hoy, 26 de junio de 2016, y heme
aquí integrado en mesa electoral con representantes de los partidos
constitucionales: Partido Popular (PP) y PSOE, como dos columnas en medio de
las cuales están los llamados emergentes Ciudadanos (Cs) y Podemos con el joven
Emilio, que en atractiva posición “respalda” esta imagen optimista. Una imagen básica
de humanidad, de cordura y de humor, que multiplicada por enésima potencia
serviría de inspiración a los constructores reales del futuro de España.
viernes, 19 de febrero de 2016
“Nueva era en la comprensión del Cosmos”: la detección de las ondas gravitacionales
El notición en estos días - febrero 2016 - nos eleva de nuestra infinita pequeñez de terrícolas al mensaje
inabarcable y estremecedor del Cosmos -
suprema realidad - ante el cual nuestros humanos problemas
personales, sociales, nacionales y
universales son como intranscendentes hormigueos en el Universo.
Nuestra ciencia y conciencia humana se enriquecen al admitir,
con humildad, la cósmica verdad. De ahí que el gran Blas Pascal, hace cuatro
siglos, en el clásico siglo francés, se
preguntaba y respondía “¿Qué somos ante
el infinito? NADA”. “¿Qué somos ante la naturaleza? TODO”. RIEN
et TOUT: “Nada con respecto al
infinito, Todo con respecto a la Nada, un medio entre la Nada y Todo”. Es el
ser humano una caña, frágil, inconsistente,
pero una “caña pensante”, con posibilidad de inteligencia y
trascendencia.
Por su lógica
matemática e imaginación poética Pascal anticipa los descubrimientos más
admirables de la ciencia moderna. Todos hemos conocido en nuestros estudios
medios y universitarios, por profesores de distintas disciplinas, esta
genialidad humana del científico y pensador cristiano jansenista, como hemos conocido en vida también a Alberto Einstein en el siglo XX (+1955), y conocidas
aportaciones de otros gloriosos científicos de siglos anteriores y algunos de nuestro tiempo actual, como
Stephen Hawking, de impresionante actualidad por su vida y pensamiento.
Esta filosófica introducción
nos viene inspirada por la gran noticia
que recoge esta “entrada bloguera”: las ondas gravitacionales abrirán una
ventana nueva al universo. Además de ver se podrá escuchar los astros a
través de esas ondas gravitacionales.
Después de cien años -
de la Teoría de la Relatividad (E=mc2)- Einstein acierta cuando nos hablaba de ondas
gravitacionales y la ciencia confirma hoy esas ondas que él predijo. En 1916 reconoció que los
cuerpos más violentos del cosmos liberan parte de su masa en forma de energía a
través de ellas pero que no podíamos detectarlas debido a que se originan demasiado lejos y serían
imperceptibles al llegar a la Tierra.
Y éste es el notición:
Investigadores actuales en EE.UU con detectores de MIT, LIGO,
han estado buscando ondas gravitacionales desde el año 2002. Se han captado algunas
producidas por el choque de los agujeros negros, la primera detección que
confirma la teoría de Einstein. Esto significa un descubrimiento histórico que
abre una nueva era en la comprensión del Cosmos. Parece ser que la primera
señal se captó el 14 de septiembre de 2015.
La fuente de ondas gravitaciones es la fusión de dos agujeros
negros, “supernovas”, uno de los eventos más violentos que ha existido después
del Big Bang, del que habló el
científico y clérigo Georges Lemaître, defensor de dicha teoría. Esas
ondas gravitacionales son deformaciones del espacio – tiempo producidos por
fenómenos muy violentos. Estamos en busca del sonido del Universo: “la más
hermosa explicación de la Creación”.
domingo, 7 de febrero de 2016
E. Artur Mas, aprendiz de brujo, político nacionalista fracasado (continuación).

En esos dos últimos años (2014-2015) Artur Mas, llamado
presidente “tóxico”, ha liderado el
combate ideológico como un converso y político oportunista contra España, con el espíritu de un Rafael
Casanova (1660-1743), “el héroe” contra Felipe V, primer Borbón de la
dinastía originaria de Francia. Al
Honorable Mas, también de discutido
honor, le toca ahora hacer frente al
descendiente de la rama borbónica,
Felipe VI que bien pudiera llamarse “el Justiciero”. El presidente Más,
aureolado de simpatías monjiles,
canonjiles, y ediles, se hace “imprescindible” a antiguos adversarios de izquierda y extrema-
ízquierda: “hay que salvar el Procés”, “Ahora o nunca”: Cataluña independiente “über alles “, “todos a una como en
Fuenteovejuna” y se convierte en
adalid de la independencia con antiguos
adversarios ideológicos y políticos en
“Juntos por el Sí”, y demás mescolanza de plomizo apoyo: conservadores -
antiguos constitucionalistas -; republicanos de izquierda del traicionado Tarradellas;
“el simpático” CUP de todas las ensoñaciones, incluida la Comuna de París del siglo XIX; socialistas catalanes, desgajados
de UGT y del PSOE nacional,
contagiado con el virus nacionalista; ateos, agnósticos y
creyentes; europeístas y anti-
europeístas; toda una amalgama que es una argamasa de futurible construcción
política, caso de la realización del soñado “PROCÉS”, que han hecho de la
política catalana un sainete que pudiera
ser cómico en primer acto y trágico en segundo, si no se abandona la sinrazón, esos
trenes en dirección opuesta que no llevarían precisamente a la plaza de la Concordia de París,
sino a su anterior campo de Marte.
Apartado Jordi Pujol, aun cuando vigilante, de la marcha de la Generalitat nos hubiera gustado saber qué sentimiento le
embargaba al astuto ex -Honorable ante ese despertar de febril nacionalismo de masas ciudadanas catalanas, con anuales Diadas septembrinas o sin ellas, que son
estimuladas por partidos independentistas, por responsables de los municipios, por el Parlamento
catalán, por la acción de grupos
organizados, heterogéneos, con figuras
individuales con aparente destello de grandeza, con novedosos activistas
algunos generosamente -especie de “sans-
culottes” pre-revolucionarios – caja colectiva de grillos, ruidosa y confusa, con la
consigna de realizar “el proceso”, “ahora o nunca”, apartados de la “España que nos roba”, todo ello bajo la batuta del presidente Mas, a imitación del flautista de Hamelin.
No se ven estadistas,
hoy por hoy ni en lontananza, en ese batiburrillo catalanista excluyente. Un
político catalanista sí pudo haberlo
sido: Durán i Lleida, democristiano, que no pudo ser otro Cambó de la Cataluña
posible. Después de treinta años coaligado con CIU, Durán i Lleida, su socio, no pudo seguir por la senda peligrosa del
convergente y no quiso pasar ningún Rubicón, al estilo de Albert Rivera, el
David catalán. Hoy líder también nacional.
Pudo el presidente de UDC derrotada, Duran i Lleida, haber sido ministro de
España pero enfundado en CIU y sin clara
decisión personal las urnas le abandonaron ese día de elecciones generales y legislativas del 23
de Diciembre de 2015.
Los nacionalistas
catalanes y otros especímenes políticos creen obsoleta la Constitución española: la
única consensuada y refrendada masivamente de todas las Constituciones de
nuestra Historia. Pero se equivocan, porque sin ella o fuera de ella no hay más
que confusión y caos, salvo que un pacto - al estilo de 1977 posfranquista - la pongan a punto para que pueda inspirar LA POLITICA nacional en muchos lustros, aceptable para las generaciones actuales y
venideras.
La Constitución de 1978 tiene prevista, entre otras misiones, la defensa de la Unidad de España y de la
Soberanía del Pueblo Español, principios irrenunciables. Los separatistas ofuscados arguyen que el
Estado, Reino de España, “no se atreverá
a utilizar llegado el caso el famoso
artículo 155, de suspensión de ejercicio de la autoridad de la Generalitat, ni mucho menos con la
opción ejecutiva de la fuerza, porque ello
acarrearía al Estado central y a España entera el ser tachados de
anti-demócratas, con peligro de
recibir la animadversión del mundo
civilizado. De ahí que vean al jefe de
Gobierno español Mariano Rajoy apelar a la Ley “sólo a la Ley, pero toda la Ley”- cosa que lo
interpretan a su gusto; pero no ignoran que España y sus Instituciones
defenderán la Constitución y les
recuerda que tiene el apoyo de la Unión Europea, de los organismos
internacionales (UE, ONU, Fondo Monetario Internacional…) de los medios sociales del Estado español y de la Economía occidental.
Los independentistas, obviamente, no han tirado demasiado de la cuerda y no han efectuado ningún “desbordamiento
callejero o popular” - que algunos querían - y que habría obligado al Estado a
defender el orden y actuar según la Constitución y las leyes. Han amagado durante cuatro años 2011
al 2015, día a día, mes por mes, año por año, catalanistas independentistas y Oposición constitucional , acosando al Gobierno del Partido Popular ( abrigado con torpeza en su mayoría absoluta), acorralado
por la crisis económica y financiera, la prima de riesgos” “los recortes” , la
amenaza de “rescates”, “las huelgas”, la “tremenda corrupción de la que todavía
sólo se veían los flecos en el Partido de Gobierno y en el de la Oposición, los cinco millones de
parados, crisis de sociedad, crisis
moral, peligro exterior, ineficacia y desprestigio de los partidos políticos españoles, con enfrentamiento
de los dos partidos constitucionales - soportes del Reino, - (debilitado
en su propio seno), una Justicia
en precario, unas instituciones u
organismos de gestión y fiscalización poco
eficaces, un estado unitario
demolido en busca de
definición definitiva, etc, y mientras tanto, el peligro terrorista en el interior y en el exterior muestran su amenaza.
Los medios de opinión
y la ciudadanía más ilustrada se preguntan dónde está el famoso seny catalán, y dónde
está la respuesta de la otra cara de la superficie de Cataluña, el resto de la
población catalana, y de la iniciativa
del Estado que parecen ausentes
esperando se calme la marea por
sí sola.
Sólo cuando las cosas han ido muy lejos, el
Ejecutivo piensa en la necesidad de alentar a la mayoría silenciosa catalana con
declaraciones solemnes venidas de todas partes, visitas reales, ministeriales,
empresariales, internacionales, etc, pero el peso de la representación ciudadana
de sentido unionista
o constitucionalista ha recaído en
los dos partidos
atribulados de carácter nacional: Partido Popular de Cataluña que
mantiene el tipo, y Partido socialista catalán
de Miquel Iceta (PSC-PSOE) “recuperado “ del contagio separatista de “derecho
a decidir” y de la alegría de la huerta unívocamente catalanista.
Sólo un partido minúsculo, hace meses, titulado
con el digno término “CIUDADANOS” ha irrumpido humildemente hace pocos años en Cataluña
para defender la unión con España y y un programa de centro reformista, que trasladó después a todo el territorio del Estado español. Habiendo nacido en 2008 solamente en Cataluña,
pasó de dos diputados
en el Parlamento catalán a nueve
y se convierte en la primera fuerza unionista o constitucionalista
de oposición a la fuerza hegemónica de
la Generalitat, que sigue la deriva independentista. Ha
llegado a construir un modesto partido
nacional con perspectiva de futuro.
También otro grupo emergente
de juvenil prestancia “ PODEMOS,” también “emergente”, definido en su día de “antisistema”, de matriz izquierdista o de extrema izquierda, ha actuado de revulsivo en masas ciudadanas “enragées ”, pero su
crecimiento dependerá de la posibilidad de desprenderse de tópicos y utopías superadas que generaron guerra
y sangre en el pasado. Las elecciones
generales del 20 de Diciembre
anuncian una nueva época histórica de España iniciado el reinado de Felipe VI,
en lo que mucho está por decidir no sólo
en el destino de España también
en el de Europa. Sigue vigente la
entelequia de antaño del proto- franquismo: “España como problema” y “España sin
problema”, (vid. Lain Entralgo
y Calvo Serer,). Veremos a ver
si las elecciones del 23 de Diciembre de 2015 nos resuelven esta renovada dicotomía.viernes, 29 de enero de 2016
D. El nacionalismo tóxico impide el “acomodo” y la supervivencia de Jordi Pujol como Estadista (continuación).
En distintas “entradas”
de este blog el tema de la relación “ Cataluña
oficial – España oficial” está varias
veces aludido porque es preocupación
compartida por la ciudadanía, convencida
de ser la llave de nuestra convivencia ahora y en el futuro. A estas alturas sabemos que
los catalanes separatistas, al internacionalizar el conflicto doméstico, piensan en Kosovo, o en Timor, o Escocia, o en el Quebec canadiense, o
en ciertas regiones o territorios de la
Unión Europea, en donde hace mella el
nacionalismo.
En esas “entradas”, a las que aludo, hablo del paso
del catalanismo moderado que
se reconoce en el político de la Lliga regionalista, Francesc Cambó, en el primer tercio del siglo XX, o del conservadurismo pujolista, de CIU, en el posfranquismo de los años 70, de moderado catalanismo
pactista. El político exiliado, histórico Josep Tarradellas, de Izquierda Republicana (ERC), mantuvo una pauta reconciliadora y pactista con el
Rey Juan Carlos I y su jefe del Gobierno Adolfo Suárez, de forma que Cataluña recuperaría
la Generalitat siendo reconocido Tarradellas como su presidente Honorable, ante
la expectación y algún recelo de otras fuerzas catalanas
A la muerte del líder
republicano y hombre de Estado, su partido ERC tomó otros derroteros encarnados en sucesivas figuras
como Heriberto Herrera, Carod Rovira y
actualmente Oriol Junqueras. El Estado central y la Generalitat presidida por Jordi Pujol se
entienden y cooperan, pese a encuentros
y desencuentros propios de la política
cotidiana. Pero transcurrido el tiempo y
el desgaste de esa entente inicial , y
con el Gobierno PSOE de José
Luis Rodríguez Zapatero
en Madrid, y Pascual Maragall ( PSC- PSOE) en la Generalitat, se hace cuerpo el tripartito de izquierda PSC - Psoe , con ERC y el antiguo partido unificado y otra izquierda desalojando
a CIU del poder. El Partido Popular de Cataluña ejercerá una
oposición contundente ante la deriva de una Generalitat socialista -republicana, con un CIU cada vez
más alejado del gobierno de Madrid y en un clima de inquietud que provoca el terrorismo
interior y exterior de la primera década del nuevo milenio.
El CIU de Artur Mas decepcionado
y enfrentado al Gobierno de Rajoy por un
demandado pacto fiscal, le lleva a unirse al ERC de Oriol Junqueras y juntos, izquierdistas republicanos y conservadores de
centro- derecha, se alían oficialmente contra
la política del Partido Popular de mayoría absoluta , sumando a otros y otras
figuras de grupos minoritarios que recuerdan
el hiriente separatismo
de los años 30 de la II República
del Pacto de San Sebastián . El lema reivindicativo y justificativo es el principio, voluntarista
y particularista, extendido en esta época de “El derecho a decidir”, como base jurídica elemental. Es un gesto reivindicativo de todo o nada. La Generalitat se siente potente y
“legitimada” para desafiar al Estado central
en guerra polémica y de movilización
ciudadana, pero con guante de seda, sin alardes
demagógicos y con la respetabilidad
de demócratas liberales, europeístas, etc., convencidos
de la táctica pacífica a seguir. Otra mitad de la población catalana asiste como posible “mayoría
silenciosa” a este descalabro de
convivencia política en Cataluña, sin haber dicho todavía su última palabra. Ese
pretendido derecho nacionalista es justo
y razonable si es para defender
el universal principio de autodeterminación en defensa de pueblos
oprimidos. Pero ese no es el caso de España ni de países democráticos
europeos.
Los nacionalismos particularistas se basan en su propio
sentimiento local, en su voluntad e interés egoístamente insolidario, ajenos a la
justicia y al sentimiento que merecen
las otras fratrias del territorio local y de todo el conjunto nacional. De ahí
que volvamos nuestra mirada, finalmente, a los hechos que hemos vivido en los últimos
años de la primera quincena del siglo
XXI, en medio de una crisis global que afecta a España, a Europa y al mundo.
Pero recordemos, antes de proseguir, que durante 20 años
Jordi Pujol forjado como líder del “nacionalismo moderado” fue el verdadero Cap de Cataluña, más allá de ser el Presidente de la Generalitat. En esa época, por ejemplo y
como anécdota digna de retener, vimos surgir la posibilidad de un
proyecto novedoso hispano-catalán
presentado por el abogado
Miquel Roca Junyent, de CIU, nieto de un carlista, y hábil parlamentario
en las Cortes españolas , otro “padre de la Constitución de 1978”, como
posible rector de la política española. Miquel
Roca era la cabeza de un reciente partido Reformista Democrático patrocinado por el conocido abogado Antonio Garrigues Walker,
entre otras prestigiosas personalidades hispano-catalanas. Roca era el aspirante a la jefatura del Gobierno de España
para las elecciones generales del
momento. Pasó a la historia, con fracaso sonado, con el eslogan “Operación Roca” (1984-1986).
Antonio Garrigues
Walker , era miembro de la conocida familia política española de los Garrigues,
amigos del Presidente Kennedy. Su padre
fue Ministro de Justicia en el inicial reinado de Juan Carlos I de Borbón. Ese
proyecto aportaba un substancioso presupuesto electoral. El pueblo español no comprendió dicha operación
-marketing diseñada sin convicción o mal
explicada, pues Roca siendo miembro de
CIU no quiso o no pudo mojarse del todo, sin dejar previamente su total conexión con el mundo
pujolista. La cuestión es que el electorado mantuvo su confianza en Suárez y partidos
nacionales de la Transición, sufriendo la Coalición una debacle electoral pese a sus abundantes medios financieros.
¿Qué hubiera sido de esa experiencia y de España de haber
prosperado ese proyecto político? No pocos de la élite del país la veían como una singular
ocasión histórica de poder incorporar y comprometer a Cataluña en el destino de
España. Pero se planteó mal a los ojos
de la ciudadanía española produciendo evidente desconfianza . A toro pasado la pregunta es, ¿Ese
proyecto era lealmente asumido por Jordi Pujol? ¿Qué piensan los historiadores
al respecto?
Es verdad que Jordi Pujol, durante veinte años de gobierno
en la Generalitat, testigo también del 23 –F de del golpe de Tejero, apoyó al gobierno
del PSOE o del PP, alternativamente, por razones de estabilidad del Gobierno
central, sin mayoría absoluta, si bien logró obtener del Estado contraprestaciones urgidas, que ampliaban sus competencias. Sin embargo,
el Gobierno central no logró comprometer a Cataluña como Comunidad en el
gobierno de España, si bien hubo
propuesta de Madrid tanto por el PSOE de
Felipe González, UCD y Partido Popular de Aznar. Esta es otra nota importante
en la táctica o sentimiento del
estratega Pujol: (“hoy transferencia, mañana independencia”, “hoy amnistía, mañana soberanía”. No más implicaciones).
Cierto también que Jordi Pujol, a principios del siglo XXI, sólidamente
instalada la Generalitat con su poderío de facto, actuó como un jabalí acosado cuando el nuevo Presidente de la Generalitat, el
socialista Maragall, en el primer tripartito,
le recuerda el 3% de
“mordida”, de adjudicaciones de contratos de empresas. Era una acusación
en toda regla cuyas palabras tuvo que tragarse por el revuelo
institucional que se formó. El tiempo
corroboraría que la acusación estaba fundamentada. Pero esa lanzada inesperada era a
sus ojos y ante los suyos, un ataque a
Cataluña. Los estudiantes de Historia
recordarían aquella expresión del absolutista francés, Luis XIV, “El Estado soy yo“.
Cuando llegado el nuevo milenio, en estos últimos años
2014-2015, está por medio el pulso
soberanista contra el Estado y contra la misma España, Jordi Pujol ve cómo se investiga a uno de sus hijos por
fraude a Hacienda, y se pone en guardia : toma la iniciativa de declarar
públicamente haber heredado de su padre una cierta
cantidad de dinero y que “dormitaba” en
Andorra sin haberlo declarado a Hacienda. El periodismo de investigación
y los órganos de Hacienda tienen cada día más información y el Molto Honorable,
con prestigio en entredicho, tiene que declarar ante el Parlamento catalán
y los Tribunales de Justicia. Sigue habiendo en curso un
largo proceso judicial hasta la fecha. Pese a estar el prestigio del ex - Honorable por los suelos el seny que adjudicamos a nuestros compatriotas catalanes
– vellis nolli - no
parece ruborizarse demasiado: Tras el
grito calumnioso de “España nos roba” se quedan mudos ante la joroba inmoral del eximio
catalanista.
Por otra parte, Jordi
Pujol y familia podrán ver poco tiempo
después que su sucesor “ahijado”, Artur Mas, Presidente de la Generalitat, “se tira al monte” alineándose con sus anteriores adversarios políticos republicanos, etc., para intentar pilotar la presión contra el gobierno central y llegar incluso a la independencia de España, hasta formular en grito solemne en propio
Parlamento la posible República catalana. ¿Esa sería la
oculta ilusión de aquel Jordi Pujol, joven y rebelde bendecido cuando
se presentaba como patriota catalán a la muerte de Franco?
martes, 19 de enero de 2016
C. El nacionalismo socava el "acomodo" de Cataluña con España (continuación).
Ortega y Gasset, en el Parlamento de la II República pedía a
catalanes y españoles, en general, que
debían convivir en paz y consenso, es decir, “conllevarse”. Sus
consejos no fueron atendidos para desgracia de unos y otros.
Hoy, Cataluña y el resto de España se encuentran otra vez en
una peligrosa encrucijada, con crisis
múltiples, interior y exterior, gobernando
el Partido Popular con mayoría absoluta. La Generalitat y grupos
sociales, en estos dos últimos años, con manifestaciones multitudinarias lanzan
su desafío al Estado Central defendiendo el derecho a “decidir” y a la independencia.
Pau Gordon, político conservador inglés, manifiesta su inquietud con estas palabras que recoge el periódico
español ABC (2015): “parece que los españoles vuelven a principios de los años 30…”.
¿Qué ha pasado para llegar a esta situación? Una vez más, el virus nacionalista se impone
sobre el moderado sentido catalanista y vuelve de nuevo a buscar pretexto en el
pasado, motivo de estas líneas: El “cuaderno de queja” con el complejo victimista a partir de la abolición de los
fueros catalanes por el Decreto de Nueva Planta, tras la victoria de Felipe V
de Borbón en la Guerra de Sucesión española (1700) y de ahí la confusión de
endosar su queja contra Castilla confundiéndola con el nombre de España.
No vamos a recordar episodios anteriores al Siglo de las Luces,
basta decir que Cataluña se acopla a la dinastía borbónica de la Ilustración,
en especial con Carlos III, antiguo rey de Nápoles y participa en adelante en
convivencia con el resto de España hasta el punto de que dos figuras catalanas
serán presidentes de la I República en el s. XIX. En este siglo, en su período
romántico, se produce un sentimiento de nacionalidades en Europa que llega a
Cataluña, abrigado por el natural sentimiento del terruño y espíritu tradicional
de ciertas parroquias.
Historiadores diversos, tanto de Cataluña como del resto de
España, toman posiciones con respecto a la difusión y plasmación de este
nacionalismo que se convierte en identitario y casi excluyente. Acusan a historiadores
locales que nacionalizan el pasado, cosa que ocurre en otras latitudes
peninsulares en nuestro s. XX. Santos Juliá afirma que eso es traicionar el
oficio de historiador, de ahí que hace un homenaje a Jaume Vicent Vives por su
honestidad intelectual cuando éste habla de los historiadores que fabulan y
contradicen la verdad de los hechos, que debe defender la Historia.

Para los políticos de izquierda y de derecha, tanto del
Estado como de la Generalitat, tuvieron en cuenta este virus del nacionalismo
doméstico tanto de un lado como de otro y eran conscientes de que el peligro que
se corría era recaer en un futuro de desafío separatista. Esto, a nivel de
calle, lo manifestaba un sondeo del CIS que recoge la prensa española, como el
diario Ideal de Granada, el 8 de noviembre de 2013, que revelaba que los
nacionalismos eran una de las preocupaciones de los españoles.
No obstante, basta echar una ojeada a la realidad
geográfico-política de Europa y del mundo para comprender que no es un problema
solo de los españoles, esto es, “en todas partes se cuecen habas”, pero es un
problema humano profundo como recoge Michel Ignatieff, politólogo de Harvard, cuando
afirma que “el peor pecado en política
es la secesión en tiempos de paz”, porque obliga a la gente a tomar decisiones
en materia de identidad y enfrenta a las familias, a los amigos, a los vecinos
y esto puede llevar a la violencia (El Mundo 27 – 9- 2015).
Es grave para España porque la cuestión catalana subyace
desgraciadamente en el imaginario colectivo, al constatar que el catalanismo
desembocando en la secesión ha sido fuente de grandes males.
Con la Transición, bajo la monarquía de Juan Carlos I de
Borbón, Cataluña se integra en la unidad de España con su propia peculiaridad,
primero con el republicano Josep Tarradellas, venido del exilio, y posteriormente
con Jordi Pujol. En la época que vivimos todo parece haber cambiado y en la
próxima entrada tendremos ocasión de explicitarlo.
Jordi Pujol se fijó un objetivo preciso “hacer país”, y en
veinte años de mandato fue lográndolo, reforzando elementos identitarios,
diferenciándolos con el resto de los españoles, utilizando método, táctica, y
programas de acción, “politizando la lengua con una política lingüística” que produce encono en parte de la población de origen
castellano, “adoctrinamiento” en centros de enseñanza, “utilización partidista
de los medios de comunicación”, “utilización de los deportes” (Club y Nou Camp) activando enfrentamiento, “inventar tradiciones
para contraponerlas a las costumbres
españolas”, etc. En otra entrada
seremos más explícitos para entender “ese choque de trenes” que parece que iba
a producirse entre su sucesor Artur Mas, presidente de la Generalitat, y el
gobierno central, presidido por el gobierno de Mariano Rajoy, del Partido
Popular.
La minoría dirigente del país y de Europa buscan una salida
que evite el conflicto, de ahí que una de las aportaciones que puede resumir
este espíritu de conciliación viene de un catalán politólogo de buen seny llamado
Francesc de Carreras que escribe la necesidad de que surja un nuevo catalanismo
(El País el 9 de septiembre de 2015) diciendo: “hay que aprovechar el bilingüismo natural que se respira en la sociedad
e intervenir en la política española para aumentar la prosperidad general y
defender una Cataluña solidaria”. Estas palabras nos suenan a políticos de
altura, nuevos retoños, muchos nacidos en Cataluña, que aspiran a mantener el
espíritu de consenso de la pacífica Transición española de 1978, haciendo
reformas de fondo y hacer posible la aspiración de la inmensa mayoría de la
población catalana y española.lunes, 11 de enero de 2016
B. Del difícil "acomodo" político y sentimental (continuación)
En cinco años, 2011 a 2015, en la etapa de gobierno del
Partido Popular con mayoría absoluta, el
panorama político catalán ha dado un vuelco impresionante. El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, se ve
forzado a aparcar su programa electoral
ante la gran crisis económica y
financiera que arrastraba España a punto de rescate y hundimiento de su economía, al par
que otros graves problemas se concitaban
contra
el país, del que no era
menor “el tema catalán”.
Una crisis profunda de
“indignación social” viene gestándose
desde tiempo atrás en todo el
país, pero se agrava ante la impuesta austeridad y recortes necesarios para hacer frente a la Deuda Pública, exigencia
de la Unión Europea, Fondo Monetario Internacional, etc., que provocan
movilizaciones callejeras, el encono de la oposición y grupos sociales, lo cual sumado al paulatino
empobrecimiento del país, con el paro
galopante de casi cinco millones de ciudadanos, hace la situación explosiva, y más todavía por la gangrena
de corrupción que afecta
a instituciones y organismos del Estado, partidos
constitucionales y sectores de la pirámide de población. El electorado
siente inicial decepción al ver
el incumplimiento del programa electoral del Partido de gobierno tras
obtener mayoría absoluta. Y por si fuera
poco le
inquieta las amenazas a
la paz interna del país, por causa de los
particularismos enquistados, en especial
por el grave desafecto del
nacionalismo periférico más radical en Cataluña,
que va a arrastrar a la Generalitat a una crisis con el Estado central ,
de graves o gravísimas consecuencias. Sumemos
a ello la inquietante situación internacional
que afecta a la seguridad del
entorno europeo y mundial.
Todo ello llama la
atención del mundo pues
España tras la Transición en el posfranquismo fue un
país admirado por su ejemplar Transición
Política y ahora se pregunta qué pasa en España y cuál es su marca
real en estos momentos inquietantes.
Centrándonos en el tema de Cataluña:
Este quinquenio político , 2011 -2015, es una etapa con una Corona en trance de sucesión apresurada de
Juan Carlos I a Felipe VI, su heredero, que pese
a problemas actuales
ya referidos, de
debilidades y errores, ha dado un periodo de cuarenta
años de paz y progreso a la ciudadanía catalana y española, objetivo querido y votado así en la esperanzada Constitución de 1978.
Es a través de esa
paz real que Cataluña con las demás
hermanas españolas ha encontrado
su desarrollo y grandeza. Solo el virus mórbido, ajeno al sano seny
catalán que se adjudica al pueblo
catalán, puede poner en peligro la
unión fraternal consigo mismo y
con el resto de España. Cataluña con Castilla
y sus hermanas peninsulares será más
“potencia”, más nación de facto, sin
tener que ser de grado o por fuerza un Estado
o una Nación independiente; España,
sin Cataluña, estaría amputada ,
pero no haría la felicidad de Cataluña, porque sería un hiriente muñón permanente en su costado.
¿Qué ha pasado en estos últimos años para escuchar a media
Cataluña exponer el delirio de sus
ensoñaciones independentistas, creadas
por el imaginario nacionalismo
excluyente e insolidario? ¿Cómo la Generalitat , representante también y especialmente del Estado central al que también representa por Ley, coadyuva a un delito de
separatismo y proyecto
independentista?
Podemos seguir, hasta
perdernos, el continuo proceso de
errores y contradicciones en el
periodo reciente: Tras episodios o rifirrafes
sobre el Estatuto catalán, y
mediación de Tribunal Constitucional,
y siempre en
la mano el “cuaderno
de quejas” de un lado y “recelos”
en la mente del otro.
La buena entente en el pasado, de Adolfo Suárez y Josep Tarradellas, inicialmente, (Estado y Generalitat), en los finales años 70, se va difuminando ante
la acción recelosa de Jordi Pujol.
El Consenso, de los partidos nacionales se va a ir diluyendo en
Disenso , a veces, cerril,
entre el partido de Gobierno y el Partido de la Oposición, y de
éstos con los gobiernos nacionalistas, en su caso. ¿Por qué? ¿Por
qué caer en los grandes errores
del liberalismo decimonónico, pese a la buena fe de
los constituyentes de 1812, de las Cortes de Cádiz y de las Cortes constituyentes de 1977-1978, en Madrid, que fragua
la paz real y definitiva, con el famoso Consenso, Amnistía y Carta
Magna, tras la
Guerra civil y el largo
franquismo?
Fechas claves entre
Generalitat y Estado central
principalmente en el siglo XXI: en etapa
de tripartito (ERC, Izquierda Republicana,
con Carod Rovira, con PSC-PSOE: Presidente
Pascual Maragall y posteriormente Pte. José Montilla, (desplazamiento de Convergencia y Unión de la
Generalitat). Tema sobre el Estatuto de
Autonomía (2006) y tardía sentencia correctora del Tribunal Constitucional a favor del
recurso del PP (2010).
1 de febrero 2012: Artur Más
(CIU), nuevo Presidente de la Generalitat, visita cortésmente al Presidente
Rajoy, en la Moncloa; la celebración de la Diada, 11 de septiembre fue multitudinaria y con reclamo estridente: “Catalunya nou Estat d´Europa”, el sueño de nuevo estado
europeo; días después, solicita con exigencia a Rajoy un pacto fiscal y desvela alguna amenaza ante las dificultades
que presenta el
Jefe del Gobierno, dejando entrever su defensa sobre el
“derecho a decidir” de los catalanes. El presidente de la Generalitat “se echa al monte” – opinión generalizada - y busca el apoyo del Parlamento para una
declaración soberanista. El desencuentro con el gobierno del Estado
es notorio y mostrará
sus poderes en la Diada de Septiembre con una cadena
humana de kilómetros y algunas centenas
de miles de manifestantes pro - soberanistas. Y todo
este clima febril y de
ordenada contención es culminado
con concierto musical de
multitudes, por la Libertad en el estadio Nou Camp.
La Generalitat sueña ya con seguir los pasos secesionistas de Kosovo, (nuevo Estado
liliputiense producto de la antigua Yugoslavia), el Quebec de Canadá, y otras
zonas europeas, viviendo con la esperanza del referéndum de Escocia,
en el Reino Unido, que no llega a
prosperar y arrastra la dimisión del
presidente escocés. A pesar de lo cual
la Generalitat pretende hacer una
consulta semejante a los
ciudadanos catalanes sin acatar la prohibición
del Tribunal Constitucional de
España y otras Instituciones Jurídicas
del Estado que avalan la negativa
del Consejo de Ministros, por ser contrario a la Constitución en la que no cabe un supuesto
“derecho a decidir”.
Siguen días y meses de apasionado
activismo de grupos sociales que la
Generalitat asume como muestra de apoyo popular, que van por
delante por decirlo con ironía. Así
llegamos al famoso reto de la consulta del 9
de Noviembre de 2014, recurrida por las instancias jurídicas del Estado, y la
negativa del Tribunal Constitucional.
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