EN MADRID: DEL CORAZÓN DE ESPAÑA A LA ETERNIDAD
Puso todas sus facultades de memoria, entendimiento y
voluntad para triunfar en Madrid y la Providencia fue pródiga con él y llegó a las altas cimas del Estado para que
hiciese una transformación de su país,
con concordia y libertades. Y Ella misma se lo llevó “allí”, a la Eternidad, el
23 de marzo 2014, habiéndole privado de
las mismas facultades una década antes. Es como una tragedia griega con los
antiguos dioses locales.
YO fui uno del “coro”, que llegué tarde a la cita con su
destino y no desentoné. Le negué al principio
por aquello de “¡Qué error, inmenso error!” por el nombramiento real; le
admiré y no me decidí a seguirle por no
ser desleal a otro compromiso. Al
final estaba escrito: era de su
generación y teníamos hechos de vida e ideales comunes. Y en su declive nos
encontramos en su CDS. En una cita universitaria, fallida, en Lyon, en Madrid,
en Granada, y en el descalabro del congreso de Torremolinos, solo e
incomprendido, nuevamente. Después vino, obligadamente, el reposo del guerrero
y tardíamente: Se le fueron sus seres más queridos: era para perder la cabeza. El
año pasado, la memoria de España que no es mucha, honraba al inocente y
gigante desmemoriado con funerales
nacionales. ¡Que el apellido Suárez, de aquel apolíneo Adolfo, sea inmaculado,
ejemplarizante y descanse en Paz para siempre!
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