lunes, 23 de marzo de 2015

EN MADRID: DEL CORAZÓN DE ESPAÑA A LA ETERNIDAD


Puso todas sus facultades de memoria, entendimiento y voluntad para triunfar en Madrid y la Providencia fue pródiga con él  y llegó a las altas cimas del Estado para que hiciese una  transformación de su país, con concordia y libertades. Y Ella misma se lo llevó “allí”, a la Eternidad, el 23 de marzo 2014,  habiéndole privado de las mismas facultades una década antes. Es como una tragedia griega con los antiguos dioses locales.

YO fui uno del “coro”, que llegué tarde a la cita con su destino y no desentoné. Le negué al principio  por aquello de “¡Qué error, inmenso error!” por el nombramiento real; le admiré y no me decidí  a seguirle por no ser desleal  a otro compromiso. Al final  estaba escrito: era de su generación y teníamos hechos de vida e ideales comunes. Y en su declive nos encontramos en su CDS. En una cita universitaria, fallida, en Lyon, en Madrid, en Granada, y en el descalabro del congreso de Torremolinos, solo e incomprendido, nuevamente. Después vino, obligadamente, el reposo del guerrero y tardíamente: Se le fueron sus seres más queridos: era para perder la cabeza. El año pasado, la memoria de España que no es mucha, honraba al inocente y gigante  desmemoriado con funerales nacionales. ¡Que el apellido Suárez, de aquel apolíneo Adolfo, sea inmaculado, ejemplarizante y descanse en Paz para siempre!  

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