viernes, 20 de junio de 2014

REPÚBICA Y RES PÚBLICA


En estos años de crisis, finales de  primera década del siglo XXI, manifestaciones   y  protestas  sectoriales iban acompañadas  de banderas republicanas, portadas  por los que  quieren hacer confundir el rábano con las hojas.   Semanas atrás, especialmente, coincidiendo con  la voluntaria e inesperada abdicación del Rey Juan Carlos I,  impulsor de la Transición a la Democracia, sobrevenida  no sin grandeza,  tras  una guerra civil y una larga dictadura.  Ello es consecuencia  de los efectos de  crisis de todo tipo  que han zarandeado al país generando  un malestar  popular justificado. ¡Pensemos en   casi seis  millones  de  personas en  paro, y  otras penurias, con testimonio   de intolerable  corrupción  por doquier!


  El desprestigio de gran parte de la clase  dirigente  del país– tildada  de “casta” -  unido a lo  que afectaba  al vértice del Estado  era como  una  representación  visual de la Nación, amenazada por otra parte  tanto en el interior como  por el exterior. Por tanto la indignación de los españoles estaba y está  justificada.


 Un sector de la nación intenta  desprestigiar y querer arrumbar el sistema  político de esta  II Restauración monárquica, personificado en la persona  de Juan Carlos de Borbón que ha realizado una  labor histórica de enorme magnitud.  No  dar opción a  la  renovación  y regeneración  del  sistema  que se inspira en la Constitución consensuada de 1978, que ha dado  a los ciudadanos  cuarenta años  de paz y progreso,  es  no solo un error histórico sino una  actitud demencial de salto al vacío.  Ya  están  a la palestra   vetustos  nostálgicos  y   neo-republicanos  de ocasión para ver  si cae del machito otro abril del 31, por mor de  las crisis.  A ver si  la Tercera es la vencida. Si yo  fuera  ciudadano francés  me atraería ésta opción, o  lo comprendería;  como español  - no  he tenido cuna  monárquica ni republicana -   me ha interesado más   el fondo que la forma. En este  tiempo que  vivo, sin mucho plazo,   me gustaría ver el coraje  de una juventud  que alumbre su disconformidad  haciendo propuestas decisivas en interés del país  sin dejarse llevar  de la ceguera,    de aventuras  sin venturas,  de flautas halagadoras , de imitaciones a lo Penélope, sin atolondramiento a lo Pandora,  sin imitar a locuaces  aprendices de brujo… y de atávicas conspiraciones decimonónicas, reaccionarias. Los  jóvenes suelen  ser  idealistas pero no insensatos.

Los  pocos supervivientes   de 1931-36, y  sus hijos – ahora  abuelos- ,   mantienen  el recuerdo colectivo  de aquella  alegre primavera  de abril 1931 cuando  Alfonso XIII,  el abuelo del Rey Juan Carlos, empujado  por  manifestaciones populares, tras una  elecciones  municipales, dejaba  el trono  al comité revolucionario  del Pacto de San Sebastián,  tal era la debilidad  del régimen  monárquico . Aquella  explosión de alegría y esperanza  de regeneración  del  país, del 14 de abril de 1931,  pronto fallida, que fue la II República,  se disolvió  en un periodo de cinco años terminando en un golpe  militar en  Julio de 1936, la guerra civil  entre españoles y una dictadura de cuarenta años, que    sobrevivió   a una guerra mundial   y a un nuevo orden internacional, y en España  sin  libertades  políticas de régimen  democrático liberal.


Desde 1931 a nuestra  época actual han transcurrido  83 años. Recordemos  por última vez antes de partir. En  1975, muerto Franco,    vino  un proceso  de real  reconciliación entre los   españoles  con  la  Monarquía  de Juan Carlos, que  logra desatarse   de  su inicial  compromiso  franquista  para  ser “el rey  de  todos  los españoles”,  firmando  y apoyando la mejor Constitución  que  los españoles se han dado en la Historia. En esas Cortes  juancarlistas se han sentado  comunistas, falangistas, liberales, socialistas,  nacionalistas, luchadores  de la guerra civil con los  nacidos en la paz,   que han redactado, con consenso,  la Constitución de 1978. El  núcleo  duro del  antiguo  régimen  “el bunker”,  inmovilista, que    ofreció  grandes resistencias  al cambio  de régimen  autoritario acabó con penas y sin gloria.

Con el tiempo  toda la coexistencia o convivencia política española  se  perfilará  de forma más clara en el futuro, y se verá quien ofrece trigo limpio. Sabremos  a continuación si hemos hecho “la paz perpetua”,   o por lo menos “la pipa de la paz” o sólo la paz de  la frágil paloma. ¿No hemos  aprendido  nada de la Historia? Conocerla  con  máxima objetividad es  la posibilidad de que no  nos utilicen para sus avíos los presuntos “oradores” montados  sobre cualquier peana salvadora.




martes, 3 de junio de 2014

EL DERECHO Y EL SENY CATALÁN

El 15 de Octubre de 2008 tuvo lugar en Cataluña un colectivo trabajo de Ilustres Juristas, entre los que se encontraba el abogado granadino D. Manuel Morales, director del despacho Morales-Carvajal.  Gracias a este ilustre conciudadano pude observar el gran interés y valoración que efectuaron sobre “El Estado de Derecho después de 1978” cuyo autor es Ángel Font. 

Son verdaderos testimonios para la Historia Contemporánea. Se ve que los problemas españoles les afectaban e incluso aquellos que surgieron tras el reinado de Felipe V, de no buena memoria para los compatriotas catalanes. Esto sucedía en Cataluña cuando comenzaba la crisis durante la jefatura de gobierno de Rodríguez Zapatero. Figuras muy importantes catalanas que avizoraban el futuro, uno de los puntos hacía mención a lo que es una realidad actual: la abdicación en estos días de su Majestad el Rey Juan Carlos I.

Por el posible interés que ofrece , al culto lector de mi blog, expongo textualmente la frase  (“Abdicación, el método más razonable de                                                                sucesión monárquica”) que sintetiza las siguientes palabras:

“Creo que el reinado de un posible Felipe VI llegará del modo más natural posible. Que don Juan Carlos, en su momento, abdique en su hijo es el mecanismo más razonable y cómodo que debe emplearse. El Rey, en su día, decidió que el poder era del pueblo español; fue generoso, se puso al servicio de la Transición y del futuro de España. Ésta es la gran lección que sin duda heredará el sucesor al Trono.”


DINASTÍA DE BORBÓN EN ESPAÑA

Felipe de Borbón, príncipe de Asturias, llegado el momento  sería presunto  Felipe  VI, rey de España, en  la orden de sucesión de la dinastía. Esta  sucesión hasta muy reciente se  veía lejana,  así que  no se reguló  nada  al respecto durante el  periodo constitucional. Desde ayer el Consejo de ministros y la presidencia de las Cortes están sobre el tema para proceder oficialmente a la proclamación del heredero.

El príncipe Felipe, pronto  rey Felipe VI de Borbón, hijo  de  Juan Carlos I, va a  enlazar con Felipe V,  nieto de Luis XIV de Francia, introductor de  la dinastía borbónica en España,  en los albores del siglo XVIII. La  guerra de  Felipe V y del Archiduque de Austria  por derechos a la  sucesión a la corona de España, tras  la  muerte de Carlos  II, el Hechizado de la Casa de Austria, sin tener heredero,  dividió a los españoles en cruenta guerra civil y europea que se saldó con la victoria  del  francés y  una amputación  para  España.  Cataluña que optó por el Archiduque fue castigada  en sus Fueros por el decreto de Nueva Planta, Andalucía perdió la Roca de Gibraltar, acción consumada por Inglaterra,  aliada del austriaco, hecho que  ratificó  el Tratado de Utrech, que España tuvo que aceptar.


 Después de Felipe V  se sucedieron Luis I, su hijo, pronto fallecido; de nuevo Felipe V seguido de Fernando VI , Carlos III y Carlos IV en el siglo XVIII; Fernando VII, Isabel II,  Alfonso XII,  en el siglo XIX ; y en el siglo XX, Alfonso XIII y Juan Carlos I.


Felipe VI en el siglo XXI, pasado los cuarenta años, el destino le presentará la  ocasión  de dejar  el pabellón  más alto que sus  predecesores y  no bajar el  alto  listón  de su padre  y  superar  el recuerdo también  de los dos  últimos Felipe  de la Casa  de Austria con los que empezó el declinar del imperio español. Su hija Leonor de ocho años pasará ostentar el título de princesa de Asturias como presunta heredera.  


lunes, 2 de junio de 2014

PRIMERIZA NOTICIA: EL REY JUAN CARLOS ABDICA


El  Rey  ratifica a la Nación, el mensaje que dio personalmente en la mañana de hoy al jefe del Gobierno Sr.Rajoy:  la abdicación al trono  en favor de su hijo el Príncipe de Asturias.


Es la noticia  cumbre e inesperada  en este momento, tan  especial  para su persona y para España, ambos íntimamente vinculados  en la historia española desde tres cuartos de siglo.


Volveremos  sobre el tema. 







viernes, 30 de mayo de 2014

ENTRE AYER Y HOY

“Decíamos ayer…” en mi anterior página bloguera, que en 2008, finalizando  la primera legislatura  de Rodríguez Zapatero,   la crisis  que  amenazaba a EE. Unidos, a la Unión Europea y  a nuestro país, en particular, estallaba  a   partir del derrumbe de la llamada crisis  del  ladrillo,  del  paro galopante, del problema de la deuda nacional,  de la desconfianza  de los medios financieros internacionales , etc. 

Zapatero se vio obligado actuar con realismo.  De una política de gastos sociales, algunas  familiares, tuvo que pasar a una de restricción general que le llevó a  enfrentamientos con los sindicatos. En la  segunda legislatura sobrepasado por los acontecimientos y por los indicativos  de sondeos negativos  a su labor, acortó   su mandato y  convocó nuevas elecciones  generales, en marzo 2011,   poniendo a su vicepresidente Rubalcaba, cabeza de cartel, como oficial candidato  a la jefatura de gobierno, digamos con la aceptación del Partido, salvando otras alternativas como la de Carme Chacón . Obtuvo el  PSOE una gran derrota electoral, mientras que  Rajoy, que había logrado en el Congreso  de Valencia  superar disidencias internas  en el PP, obtuvo la mayoría absoluta, la mayor en la historia del renovado Partido de Manuel Fraga Iribarne.
Su mayoría absoluta, sin embargo, fue el gozo en un pozo.  El  nuevo gobierno se vio en un gran laberinto  que duró y dura todavía media legislatura.  Al mes de tomar posesión del gobierno le empezaron a venir, como a perro flaco,  todas las pulgas.  Tuvo  que aparcar muchas ofertas  electorales  y recibir toda clase de  calificativos y presiones parlamentarias y  de  manifestaciones  sindicales  y  de grupos sociales. Agarrado al timón de la  Economía y de la Hacienda contra la  tormenta,  no parecía  atender debidamente otros peligros  de orden nacional  como es el pulso de la Generalitat de Cataluña, dirigida por Artur Mas de Convergencia y Unión, quien con la pretensión de  desarbolar la Constitución y  con la falacia  de “derecho a decidir” , pretende arrastrar a ciudadanos catalanes  a separarse de España, para construir un estado catalán. 
Otro gran peligro  para Rajoy es la gangrena de la corrupción que  debe extirpar del país.  Su joven y eficaz Vicepresidenta habla de regeneración  de la vida democrática y de prestigiar  la vida política. Otros partidos afirman lo mismo.  No hace   falta ahora  citar  detalles, nombres, escándalos  de esa falta de ética en la política. El Rey  con humildad,  públicamente, se  ha manifestado ante esa falta de ejemplaridad. No olvidemos:  la “falta de ética en la política es una traición a la Historia” (Ch. Péguy). Una traición de lesa patria.  

Y decimos hoy… que,  en  las elecciones  europeas  del pasado de mayo, salta a la palestra el malestar de los ciudadanos con respecto a la política  de sus estados nacionales y de la propia Unión Europea.  De  aquella Europa imaginativa,  idealista, “de los padres de Europa” de posguerra y de los años 60, 70 y 80,  hemos pasado  a una  Europa gigante, en la que ha nacido un euroescepticismo  e incluso una eurofobia, que no se ha sabido despejar a tiempo.  Se ha ido afirmando tiempo atrás  que hay algo más allá de una  cuestión economicista -“Europa de los mercaderes”- , pero que  son muy  importantes también los “valores” a defender y a cumplir:  el humanismo de nuestra civilización europea y occidental.  
Europa ha perdido señas de identidad y  también  se ve desplazada  en su influencia mundial por nuevos centros  económicos  emergentes, principalmente  del área asiática, al par  que  la gobernanza de la  Unión Europea, fría y distante, no es bien percibida por los ciudadanos.  El  espíritu europeísta  se ha apagado lentamente  en los  medios educativos,  informativos,  representativos , gubernamentales, institucionales ,  etc.  de la Unión.
El ciudadano  medio  ni siquiera sabe  qué hace  el parlamentario europeo de su  propio  país,  salvo  que  descubre que tiene un sueldo millonario, con múltiples  privilegios  y bicocas, que en época de crisis, de paro y de pobreza, como  la presente,   suscita  rechazo  y decepción, pues es cosa que ve  en cierto modo,  aunque en tono menor, en sus respectivos países. Los padres de  aquella Europa renaciente, Jean Monnet  entre ellos, defendían el mercado común, deseaban  avanzar en la supranacionalidad y defender la solidaridad de hecho entre  países y ciudadanos. Esto último ha sido fracturado  por la austeridad autoritaria. España  ha rozado  6 millones de parados  entre los 26 millones de parados europeos.

No es de extrañar  el “terremoto” del  que habla el hispano jefe del gobierno  socialista francés o  del presidente  Hollande, echándose las manos a la cabeza.  Vimos nacer el frente o fuerza nacional  de  Le Pen, en la época Mitterand, con cierta reacción positiva hacia los emigrantes, sin analizar otros problemas.  35 años después, su hija Marine Le Pen obtiene un éxito sin precedentes en esa Francia de los derechos humanos : 26 % de votantes, entre ellos  43% de obreros, 33% de parados y 30% de votantes  menores de 35 años. 24 escaños en la eurocámara.  ¿Qué ha pasado en Francia?
En el Reino Unido, socio incómodo  -(ya lo  imaginaba De Gaulle en su tiempo- con UKIP (Partido de la Independencia del Reino Unido), los euro-escépticos han logrado  26 asientos;    David Cameron, jefe del gobierno  inglés vive  una situación  complicada.  Italia  mantiene el tipo con Benzi,   Jefe del gobierno centro izquierda, Berlusconi  sale trasquilado. Alemania con Merkel se mantiene ganadora, en Grecia ganan los euroescépticos de izquierda, etc.  Total : Se mantiene el statu quo de los dos  grandes bloques conservadores y social demócrata,  pero  con  el  ascenso de los euroescépticos que pone en peligro el futuro, la eurofobia ha creado un socavón.  A ver  cómo  se rellena  el mismo con una política  inteligente y de pacto.

Con respecto a España…

Decíamos  también  tiempos atrás, que Europa era para nosotros no una solución,  sino la solución. En las elecciones europeas  la principal conclusión ha sido: “Castigo histórico al PP y al PSOE”.  Sí, es un castigo al bipartidismo enfrentado  democráticamente, que no ha  dado satisfacción en esos tres años  a la ciudadanía en general y a los suyos, en particular.  Pierden cinco millones de votos. También, como en Europa, gran abstención,  casi igual que en las  anteriores europeas. El PP pierde  8 escaños  en el Parlamento  Europeo y el PSOE pierde  nueve. 
Sube  I.U. y UPyD.  Ciutadan´s  se estrena con dos eurodiputados,  Ezquerra  Republicana  de Cataluña sobrepasa a CIU, y  el PSOE andaluz,  con  Susana Díaz, se impone al PP que había resultado vencedor en las anteriores  elecciones.
Sorprende  la irrupción  del grupo PODEMOS,  desconocido  por la inmensa mayoría de  electores; pero su “hazaña” no es fruto del azar. Sin embargo, ha obtenido más de un millón de votos y cinco diputados al parlamento europeo.
Lo más significativo de estos sufragios fue  el  castigo  que ha sufrido  el PSOE, (salvo en Andalucía) que ha arrastrado  la anunciada  dimisión  de Rubalcaba y  la  convocatoria de un Congreso  en  julio,  para sacar  el barco varado  de la escollera y nombrar el patrón  para la próximas elecciones  locales  y generales  que se avecinan.   Los votantes  han castigado  la corrupción, instalada en el país.

La gran tarta nacional  fue invadida por  ratas y ratoncillos  de todos los colores,  produciendo  mayor  indignación cuando la situación de miles y millones  de ciudadanos  no sólo era precaria  sino  insoportable  para  las personas  más necesitadas. La justicia  no da a bastos y es lenta. La clase política  está afectada, no todos son iguales, pero es  calificada de  “casta”. Los gritos de los indignados  no  podían quedar, ni quedarían  en el vacío. Estas  elecciones no son extrapolables  a las locales  y generales, pero es un aviso.

El Régimen  salido  de la Constitución de  1978, que en conjunto fue un hallazgo de paz y futuro,  corre peligro si no hay una reacción  positiva y de fondo,  habida cuenta  que  a este problema social  y económico, se le agrega una crisis de valores o crisis moral, unida a una  amenaza de crisis  nacional  territorial,  y a una  amenaza  exterior a  nuestra  propia  seguridad colectiva.


lunes, 27 de enero de 2014

LOS GOBIERNOS CONSTITUCIONALES Y SUS LÍDERES: CRISIS AMENAZANTES

En 1975, muerto el general Franco, se iniciaba en España el post-franquismo,  tras  un régimen autoritario  y dictatorial de 40  años,  fruto de la guerra civil de 1936 y hundimiento  de  la II República del Frente Popular. En 1977 se establecía  el régimen democrático  con la Monarquía  parlamentaria  personificada  por Juan Carlos de Borbón,  con una Constitución de consenso y una transición política modélica.  Era oficialmente  ante el mundo entero la  paz civil  reencontrada  y votada por y para todos los españoles. Resumimos esta etapa de 1975 a 1982, con los nombres de Adolfo Suárez,(Centro) Santiago Carrillo (P.C.), Manuel  Fraga,(Derecha)  Felipe (PSOE) y decenas de grandes políticos, incluidos nacionalistas vascos y catalanes,  en torno a los cuales con el Rey, “motor del cambio”, hicieron posible  esa fecunda y esperanzada  etapa  histórica  para  España.

Damos un  salto en las páginas  de esta historia contemporánea   para recordar, de forma retrospectiva,  los treinta últimos años  donde  vemos  el  resultado  de los   gobiernos y políticas de los  dos  partidos  mayoritarios de la Corona, en el poder y en la oposición,  PSOE y Partido Popular (PP), votados por el electorado   en  recíproca alternativa.

Acabamos de  despedir hace un mes -diciembre  2013- , otro  año  crítico, aún más crucial, que  los españoles venimos arrastrando  tras la gran crisis del último lustro sumada a la de un contexto    mundial preocupante. Avanza  el recién estrenado  año 2014  por la difícil cuesta de enero desde la cual  oteamos,  con deseos  de esperanza,  los  graves problemas  de orden económico y financiero, social-laboral, político-moral que  España, el  marco europeo-americano y el resto del  mundo  tienen  por delante. En el orden de la política internacional  se suman  los efectos  y consecuencias derivados   para Occidente,  desde  la conmoción que supuso  los  atentados planetarios de  Al Qaeda, la yihad islámica,   en  esta primera década  del siglo XXI,  simbolizado  esos horrores  en dos fechas  trágicas, entre otras,  11de septiembre de 2002 (Torres Gemelas, de Nueva York)  y 14 de marzo de 2004 (Atocha-Madrid).

 Con respecto a España,  día siguiente  de esa masacre de  atentado  a los trenes de Madrid, el PSOE -presidido por  José Luis Rodríguez Zapatero-   gana las elecciones generales  en un  clima  de manifestaciones , de contenido  e  indignado dolor.  El jefe del  Gobierno  popular  saliente,   José Mª Aznar, apoyaba a su sustituto, el  vicepresidente  Rajoy que vio esfumada  su  expectativa  de victoria  electoral , que le auguraban   los sondeos.

El joven  leonés, secretario  general  del PSOE  es  el  segundo  presidente  socialista  en  el marco de la Monarquía  parlamentaria y constitucional. Es el segundo presidente socialista  constitucional, pero  carece de las aptitudes y carisma de  su antiguo jefe  Felipe González.  Este político sevillano obtuvo mayorías absolutas,  en los años 80, gobernando con aciertos y  errores, algunos  gestados  en el seno  de su  propio Partido, con problemas  de corrupción, y otros escándalos. Supo  mantener pese a todo  la cohesión del país; “el Estado le cabía en la cabeza” según la expresión  elegante que dijo un día de   su  adversario  político  Manuel Fraga, jefe de la Derecha“.

“Felipe”, para los fieles  contemporáneos, era convencido  europeísta, y  tenía una cierta idea de España que la hizo respetable,  siguiendo la ejemplar  inspiración del Jefe del Estado,  símbolo de la Corona. Mantuvo, por otra parte,   buena  entente  con los nacionalistas vascos y catalanes. Los problemas que le acuciaron, tras una primera etapa  positiva,  le pasaron  factura  y  el  centro-derecha  de Aznar,  desaparecido  UCD y CDS, haciendo dura oposición -¡“Váyase Sr. González”!- logró  atraer a la opinión pública del país,  ganando las elecciones,  a finales del siglo XX. Volvía  el  Centro-derecha   a  gobernar  después de dos lustros en la oposición.

Mientras tanto, a lo largo de ese final de siglo XX, la ciudadanía parecía creer que  el sistema  constitucional  monárquico,  prestigioso en  años anteriores y posteriores al golpe del 23 F 1981, del teniente coronel  Tejero,  parecía asentado  con apoyo de los llamados “nacionalistas  moderados” -catalán y vasco. .Pese a lo cual, seguía pesando  gravemente  el tema terrorista, el  tema  territorial (18 autonomías,  con  el incluido “café para todos”) mal que bien se iban desarrollando; las FF. Armadas  se habían reorganizado  con obediencia  al poder civil constitucional,  en el  marco euro- atlántico;  la economía, con el aporte  financiero  europeo se vio bien oxigenada con  esa  ayuda , especie de Plan Marshall, que ayudó  a transformar  las  estructuras  del País convertido ahora en  país receptor  de  emigrantes.   

Tras Aznar,  todo  parecía ir a mejor,  al menos en  lo económico. Pero, aquella  foto  con el presidente  Bush,  Jr.  en las islas Azores, implicándose contra   Irak,  de Sadam Hussein,  le fue perjudicial : se ganó el reproche de los ciudadanos españoles,  ciudadanía  alentada por la oposición, pues al final  se comprobó  que  había un Sadam, fantasmón  e irresponsable,   pero que  no  guardaba “armas químicas de destrucción masiva”. Otro  error personal  fue  adelantar, con mucho  tiempo y precipitación,  el anuncio de no presentarse a una tercera legislatura, cuando  aún era relativamente joven,  dejando señalado su sucesor,  evitando  indeseables  elecciones primarias . Pero sobre todo,  gestando o gestionando  junto  a Rajoy  y  el PP -por fallos de servicios de inteligencia e información  del Gobierno-  el nerviosismo  y dolor de la opinión pública por los atentados de Atocha. Sabido es  que el gobierno achacaba a ETA la autoría de la masacre hasta el mismo día de las elecciones.  También el papel   que tuvo  el pequeño y ladino Vicepresidente Rubalcaba  haciendo creer a los electores través de la TVE que el  gobierno y el  candidato Rajoy “mentían”.


Llegado  al poder Rodríguez Zapatero,  quedó  esfumado  sino  declarado  muerto, todo recuerdo  de la  Transición de 1977, dispuesto a abrir  otra deseada  transición  que sería ya sin consenso. Su política de apertura de “espacios  de libertad”,  su  llamado “buenismo”, no le dio excesivos réditos;   por otra parte, su  escasa preparación política e intelectual  le invalidó como estadista  y el fracaso  de la política económica de la que hace poco se exculpaba Solbes,  ministro del ramo, con más de  tres millones de parados, propició   su dimisión  y  la humillante derrota  electoral  de su partido.  El  Partido Popular obtiene una victoria  aplastante  con mayoría absoluta;  el gozo en un pozo:  cualquiera diría  que Rajoy recibe un “caramelo envenenado” dado  los muy graves problemas  a los que tendrá que  afrentarse  en su acción de gobierno.  De ello sería necesario hablar en otro próximo momento, pues  el  año 2014 ofrece   amagos de brisa  en  cuanto a lo económico y  marejada con vientos del  este,  en cuanto a  la política nacional e internacional:   vientos que   vapulean  las páginas  de nuestra  Constitución de la concordia nacional.


jueves, 5 de diciembre de 2013

"SAINT-EX"

Sin duda,  lector amigo, has leído u oído hablar de “El  Principito”. Sabes que  “Saint- Ex” alude  a su famoso escritor  Antoine de  Saint-Exupéry.  Así  le llamaban sus colegas y amigos, por brevedad, dado el plural nombre de pila  con que le bautizaron  sus ilustres padres: Antoine Marie Jean Baptiste Roger de Saint – Exupéry.  El autor de “El Principito”  es de actualidad permanente dentro de la literatura universal.

En junio de 2013 se celebraban los 113 años de su nacimiento y  este año nos prestamos a celebrar el setenta aniversario de  la publicación  de su obra “Le Petit Prince”, escrita en el pacífico exilio de Nueva York,  publicado en 1943,  y en 1946  en la Francia libre, finalizada la guerra mundial. Entremedias moría Saint- Exupéry, en 1944, en un último servicio a su patria, como piloto aéreo.

 Traducido hoy a más de cien idiomas y con millones de ejemplares, este pequeño gran cuento es deleite de niños, y admiración de adultos que no escapan al reproche del Principito por su falta de imaginación y de comprensión: “Les grandes personnes ne comprennent jamais”. Salvo, que fuéramos capaces de intuir con “inteligencia emocional”  la profundidad de lo invisible.



Sus amigos de juventud,  con gran afecto, le llamaban “Tonio”, y le tenían por valeroso, inteligente, de gran fantasía, encantador y profundo, con una pizca de espíritu de aventura. Iba destinado a ser marino y terminó en poético y diestro aviador. Era  un hombre de paz y afecto a la vida familiar, pero apenas gozó de ello. En sus aventuras aéreas como piloto comercial de  famosa compañía aéreo-postal,  vuela atravesando  el desierto africano, Sahara español, Senegal, Argentina, etc. Escribe sus experiencias de piloto, sus graves accidentes y sensaciones vitales con gran éxito periodístico y literario. Sus raíces sociales no le impiden ser un ciudadano normal, un trabajador arriesgado en su lucha por la vida, realizando su oficio con total entrega y responsabilidad.  El porta un espíritu pleno de valores, que vierte con destellos épicos en sus novedosas novelas, como “Correo del Sur”, “Vuelo nocturno”, “Tierra de hombres”, “Ciudadela”…

En efecto, el gran pionero francés de la aviación, como temática novedosa  de la Literatura, expone los riesgos y peligros entre las nubes y espacios siderales, escenas reales narradas en cuadros dramáticos y heroicos. Como representante del humanismo considera que “la grandeza de un oficio es, ante todo, unir a los hombres y preocuparse por ellos.”  Sus personajes -Fabien, Rivière, Mermoz, etc.- son puestos de relieve  exaltándose  el  sentido del compañerismo, el del deber profesional y humano, la responsabilidad del jefe,  el sacrificio compartido hacia la esposa y familia  que sufre la ausencia o desaparición  del  ser querido, desaparecido en vuelo nocturno, o  en combate en día soleado, a veces ignorado por el colectivo al que sirve.

Regresa del exitoso  exilio norteamericano, y voluntariamente como piloto de guerra a sus 44 años, se juega la vida  defendiendo a su patria contra la barbarie nazi que había invadido su país, en la II Guerra Mundial. Y ahí parecía acabar la historia de un presentimiento anunciado ya en “Piloto de Guerra”, meditando frente a la pantalla de los mandos del avión el sentido de la vida y el destino de la especie humana.

Saint- Exupéry  lo va a vivir en sus propias  carnes. Lleno de gloria literaria a sus 44 años, magullado su cuerpo por los accidentes, dolido por el recelo del Jefe de la Resistencia de su país, De Gaulle, se presta desde Córcega a realizar un vuelo de reconocimiento sobre las filas enemigas alemanas. Nunca regresó a su base, fue  su último vuelo. Esa noticia se extendió por todo el mundo, pero Francia ocupada todavía por los alemanes y la proverbial y metódica duda cartesiana  dejó pasar el tiempo en las averiguaciones.

 Y ahí surgirá la leyenda que nos embarga. Los alumnos españoles de la etapa 1960 - 80 no sabían  más detalles de la tragedia  del heroico “Saint- Ex”, porque tampoco lo sabían sus profesores  españoles,  ni siquiera los propios franceses. Destinado yo en Marruecos como profesor, en 1998, supe por la prensa francófona marroquí que  un pescador, al sur de Marsella, había encontrado en sus redes un brazalete con el nombre de Saint-Exupéry  y Consuelo, su esposa salvadoreña, y el nombre del editor neoyorkino de “El Principito”. Se produjo en el mundo cultivado gran expectación.

Dos años  después, un arqueólogo submarinista encontró, en el lugar que citaba aquel pescador, los restos del chasis del avión LOCKHEED P38 que pilotaba el famoso lyonés. Finalmente, se recuperaron  los restos del avión que hoy se guarda en el Museo del Aire de le Bourget de Paris.  En 2008, con cierto morbo por un lado y glamour por otro,  dos aviadores alemanes de la LUFWAFE dicen ser los que habían derribado el avión del piloto francés en aquel día del 31 de Junio de 1944. Sin embargo, según el sobrino nieto de Saint-Exupéry, Olivier d´Agay, la autoría se debe al aviador alemán, Horst Ripper, nonagenario fallecido recientemente.