domingo, 27 de septiembre de 2015

Estudiemos nuestra Historia


El puzzle de ahora, en esta quincena del siglo XXI , “el lío” que nos recuerda el llamado   “laberinto español” del inglés  Gerald Brenan, de aquellos años 30 del siglo pasado, de febril convivencia, con ansia separatista catalana,  vuelve a retoñar casi cien años después contra la unidad de España. Nuestro ferviente deseo es que  el seny, o  la inteligencia o la experiencia  histórica  catalana se impongan a la algarabía actual  en nuestra  Cataluña hispana y europea por el bien de todos. ¡De nuevo, la amenaza de SECESIÓN!, principalmente en Cataluña, en España,  y no sólo en España. Qué pocos españoles saben o recuerdan cómo se produjo y con tanto esfuerzo clarividente el primer Estado moderno de Europa, el nuestro,  en la antigua tierra de la Hispania romana. Un  proceso de integración semejante al de Francia, el de la Galia romana.

 Tras el salto de la Historia, Europa se convierte en un variado mosaico de pueblos de rica cultura, en difícil parto de proyección universal y de unidad, tras dramas y tragedias conflictivas, sin par. Varios milenios han sido necesarios para conseguir la realidad de esta España y de esta Europa del siglo XXI. Quinientos años para conseguir la unidad de España. Con Isabel Iª de Castilla, la Grande y con su esposo Fernando, audaz  rey de Aragón y Cataluña se iniciaron las bases de ese Estado crecido bajo  la monarquía de la Casa de Austria (Carlos V, Felipe II, Felipe III, Felipe IV y Carlos II, que  sin poder dar éste último un heredero , muere dejando una herencia familiar de Guerra europea y de guerra civil entre españoles, (partidarios entremezclados castellanos y catalanes) conocida como la Guerra de Sucesión: partidarios de Felipe d´Anjou, nieto de Luis XIV, jefe de la Casa de Borbón  y los partidarios del archiduque Carlos de la Casa de Austria, con la ayuda e interés bastardo, comprensible, de Inglaterra, Holanda, etc. a favor de los Austrias.

Tras Felipe d´Anjou , denominado Felipe V de Borbón (siempre Felipe) le sucederá tras su victoria en la Sucesión Fernando VI, Carlos III, Carlos IV, Fernando VII… hasta llegar a nuestro actual Felipe VI de Borbón, hijo de Juan Carlos I. Esos puntos suspensivos se rellenan con todo el siglo político decimonónico (María Cristina, Isabel II, destronamiento de ésta, regencias, primera  República, golpe de Pavía,  Proclamación de Alfonso XII de Borbón), y entramos en el siglo XX con  Alfonso  XIII,  Dictadura del general  Primo de Rivera, caída de Alfonso  XIII, segunda  República española (5 años), Guerra civil, Dictadura franquista, consenso de paz acordada, Transición Política, Monarquía constitucional con  Juan Carlos I de Borbón, Constitución de 1978, pactada y votada en referéndum nacional.

Es la gran cadena de las historias patrias con eslabones decisivos que las han configurado. En el caso de Cataluña con el resto de España hay eslabones esenciales en los que hay que detenerse para comprender incluso problemas actuales. Uno, la confección de la Unidad española;  dos, sus consecuencias inmediatas: proceso de integración, expansión y política universal; tres, dónde, cuándo, cómo y por qué  chirrían los goznes de esa larga cadena; cuarto, ver cómo  se ha planteado o descuidado  los problemas  que se han ido  acumulando a  lo largo del tiempo; Esto explicará que ese colectivo nacional haya servido a “unidad moral de destino” o a una “invitación incivil al desatino”.


¿Cómo se ha explicado esto a las distintas generaciones? Cómo se ha culturizado a los ciudadanos? ¿Qué papel ha desarrollado la clase dirigentes de todo el espectro social? De ahí que los más pensantes e ilustres inteligencias choquen con una realidad que les lleva al pesimismo: “España, enigma histórico”, “España, de los frutos tardíos”. ”España sin pulso”, “España con problema”, España sin problema”, “España como problema”, “Es español quien no puede ser otra cosa” “España, qué bonita eres”, “¡español, español, español”!…  Es volver a reflexionar sobre la trama de la confección histórica de España. Que no deja de ser aburrido o emocionante, según  con qué ojos la miran. Hay españoles caducos que no quieren serlo, hay extraños que  sienten emoción por la España vital y su Historia. Intentaremos contactar con un eslabón cronológico de esa cadena histórica del país, para  desarrollar mínimamente el hilo del gran ovillo que nos lleva a saber qué nos ha pasado, qué pasa ahora y qué nos puede pasar en un futuro.

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